Hoy volvi a tener un sueño que no se me repetia desde que tenia unos 19 años. Estos dias he estado recordando muchos episodios de mi niñez y al parecer tambien ha afectado la forma en la que he estado soñando.
Estaba caminando por una calle muy angosta, la luz era fria por todos lados, entre azul, verde y un escaso amarillo musgo se mezclaba con las casas de celeste oxidado, muy tipico de valparaiso.
Salté.
Hacia el techo y sobre las luces.
En medio de la noche me quede unos segundos estáticos y comence a bajar hacia la bahía del puerto, hasta llegar a unos botecitos donde habia una mujer.
Era de dia. El bote era de madera y al lado habia un barco gigante.
Las preguntas sobre la situación actual llegaron.
Las respuestas estaban en la costa, por alla donde estan las rocas y la arena.
Casi siempre que ando sobre el mar me canso.
Casi siempre que tengo que volver a la costa, me mojo,
me canso.
Pero vuelvo.
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12 noviembre 2013
21 octubre 2013
Lejos
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Sueños (REM)
Estaba caminando cerca del paseo La Torre, en Villa Alemana. Mis piernas dolian como de costumbre por el cansancio de la tarde.
Eran las rodillas, era la mochila, era la rutina.
Vi de pronto unas cinco personas haciendo un graffiti entre una muralla y una casa municipal. Las letras con los colores le daban mucha vida al lugar. Eran letras y dibujos de amarillo, rojo, verde claro y azules. Seguí caminando para ver como avanzaba todo. Me detuve en una galeria, junto a otras personas a mirar el trabajo en proceso.
En no mas de cinco minutos llego un camión amarillo de la basura. Se baja el primero, y en el momento en que se acerca a uno de los artistas, recibe un gran golpe en la casa. Se escucha todo desde donde estoy.
Se baja otra persona del camión amarillo y va a defender a su colega ya en el suelo. La pelea es entre cuatro. Todos son pelados. Los que estamos al frente de la estamos asustados, expectantes, queriamos ver como terminaba la obra y ahora, no sabiamos escapar o quedarnos.
Uno de los niños que estaba junto a mi era el hermano de los graffiteros. Al saber que yo me encontraba de visita, que mi casa no estaba en Villa Alemana me preguntó de forma peyorativa por qué no estaba en mi hogar. Por qué no me importaba defender mi tierra y por qué estaba de ahi para hablar de como eran las cosas en otro país.
Me sentí cobarde, incorrecto, asombrado. Atónito por la respuesta de un niño de unos 13 años que ama a su tierra mas que la mia, sin dialéctica, sin discursos intelectuales.
Queria corregir mi respuesta, decir como deberian ser las cosas. Pero iba a caer en la retorica del primer mundo, de la injusticia del presente.
Me fui, tome un auto, me confundí entre la pista derecha e izquierda. No veía absolutamente nada. Me detuve en un semáforo mientras hablaba por teléfono con mi papá y le comentaba que no veia nada, que queria frenar, que iba a chocar en cualquier momento.
Me desperté
Eran las rodillas, era la mochila, era la rutina.
Vi de pronto unas cinco personas haciendo un graffiti entre una muralla y una casa municipal. Las letras con los colores le daban mucha vida al lugar. Eran letras y dibujos de amarillo, rojo, verde claro y azules. Seguí caminando para ver como avanzaba todo. Me detuve en una galeria, junto a otras personas a mirar el trabajo en proceso.
En no mas de cinco minutos llego un camión amarillo de la basura. Se baja el primero, y en el momento en que se acerca a uno de los artistas, recibe un gran golpe en la casa. Se escucha todo desde donde estoy.
Se baja otra persona del camión amarillo y va a defender a su colega ya en el suelo. La pelea es entre cuatro. Todos son pelados. Los que estamos al frente de la estamos asustados, expectantes, queriamos ver como terminaba la obra y ahora, no sabiamos escapar o quedarnos.
Uno de los niños que estaba junto a mi era el hermano de los graffiteros. Al saber que yo me encontraba de visita, que mi casa no estaba en Villa Alemana me preguntó de forma peyorativa por qué no estaba en mi hogar. Por qué no me importaba defender mi tierra y por qué estaba de ahi para hablar de como eran las cosas en otro país.
Me sentí cobarde, incorrecto, asombrado. Atónito por la respuesta de un niño de unos 13 años que ama a su tierra mas que la mia, sin dialéctica, sin discursos intelectuales.
Queria corregir mi respuesta, decir como deberian ser las cosas. Pero iba a caer en la retorica del primer mundo, de la injusticia del presente.
Me fui, tome un auto, me confundí entre la pista derecha e izquierda. No veía absolutamente nada. Me detuve en un semáforo mientras hablaba por teléfono con mi papá y le comentaba que no veia nada, que queria frenar, que iba a chocar en cualquier momento.
Me desperté
14 enero 2013
Hipnosis
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Estabamos viajando por un paisaje rodeado de montañas, como suele ser el panorama por aqui. Yo me quedaba una noche en una casa con algunos amigos. De pronto, ese mismo dia por la tarde vimos un grupo de personas caminando hacia el cerro, todos ellos iban cabalgando muy rapido, en fila uno a uno y con una particularidad, a pesar de la distancia desde donde empezaba la montaña, eran muchisimos mas grandes que nosotros. De primeras supuse que eran algo asi como orcos de unos 3 o 4 metros de altura. En ese mismo momento recorde un sueño que tuve hace algunos meses atras de ver el cielo de la bahia de valparaiso abierta por unas luces que me genero mucho terror. En esta ocasion solo senti curiosidad por saber donde iban.
Ese mismo dia partimos en auto, yo sin saber manejar como de costumbre iba de copiloto, el camino comenzaba a bordear el carro y lograbamos ver como iban estos orcos en paralelo hacia nosotros subiendo la pendiente de la montaña. En ese instante me di cuenta que los caballos eran muchisimos mas pequeños que los jinetes, y que su respiracion se notaba, a medida que subian, mas pesada.
No viajamos tantos kilometros, ni nos alejamos tanto de la escena cuando nos detuvimos por un policia. Fue ahi donde nos pregunto lo tipico: hacia donde ibamos y de donde veniamos. Resulto ser que este personaje no era un humano, al igual que los otros viajeros de las montañas sino una especie de duende.
El paisaje, era de tal forma que el sol se escondia detras de las montañas donde iban viajando los orcos. Y asi, un rayo de sol me llegaba directo a la cara haciendo una especie de contraluz. En ese momento le pregunte si podia enseñarme algo. Y fue ahi donde tomó un papel que con el sol me era semi transparente, formó un circulo abierto con sus manos arqueadas y el papel quedó al medio. Como no estaba seguro de que era lo que podia pasar iba a intentar con algo facil. En ese momento el papel se meneo desde un lado a otro, lo miraba fijamente y cai hipnotizado. Sus palabras fueron: En estos momentos has comido tu cena y te sientes satisfecho. La reaccion fue casi instantanea, mi estomago paso de estar vacio a sentir comida y satisfaccion inmediata, no tenia apetito y tenia el placer de haber comido en mi memoria reciente.
Como dio resultado, el segundo paso y el mas importante de todos era pedirle aprender a manejar. La respuesta se disolvio, ya que al yo pedir algo que ya sabia, el no me lo iba a conceder.
Luego, al despertar me di cuenta que habia un pequeño agujero que dejaba entrar por la cortina un rayo de sol. y que las montañas eran las del mount roy, el camino que hice hace un par de dias.
Ese mismo dia partimos en auto, yo sin saber manejar como de costumbre iba de copiloto, el camino comenzaba a bordear el carro y lograbamos ver como iban estos orcos en paralelo hacia nosotros subiendo la pendiente de la montaña. En ese instante me di cuenta que los caballos eran muchisimos mas pequeños que los jinetes, y que su respiracion se notaba, a medida que subian, mas pesada.
No viajamos tantos kilometros, ni nos alejamos tanto de la escena cuando nos detuvimos por un policia. Fue ahi donde nos pregunto lo tipico: hacia donde ibamos y de donde veniamos. Resulto ser que este personaje no era un humano, al igual que los otros viajeros de las montañas sino una especie de duende.
El paisaje, era de tal forma que el sol se escondia detras de las montañas donde iban viajando los orcos. Y asi, un rayo de sol me llegaba directo a la cara haciendo una especie de contraluz. En ese momento le pregunte si podia enseñarme algo. Y fue ahi donde tomó un papel que con el sol me era semi transparente, formó un circulo abierto con sus manos arqueadas y el papel quedó al medio. Como no estaba seguro de que era lo que podia pasar iba a intentar con algo facil. En ese momento el papel se meneo desde un lado a otro, lo miraba fijamente y cai hipnotizado. Sus palabras fueron: En estos momentos has comido tu cena y te sientes satisfecho. La reaccion fue casi instantanea, mi estomago paso de estar vacio a sentir comida y satisfaccion inmediata, no tenia apetito y tenia el placer de haber comido en mi memoria reciente.
Como dio resultado, el segundo paso y el mas importante de todos era pedirle aprender a manejar. La respuesta se disolvio, ya que al yo pedir algo que ya sabia, el no me lo iba a conceder.
Luego, al despertar me di cuenta que habia un pequeño agujero que dejaba entrar por la cortina un rayo de sol. y que las montañas eran las del mount roy, el camino que hice hace un par de dias.
05 enero 2012
rem encuentro
Esto puedes leerlo en:
razones para viajar,
Sueños (REM)
Mi habilidad de escribir y redactar ha disminuido,
mas no las ganas de vivir ni soñar.
Ayer me vi durmiendo, en un lugar completamente pasado y desconocido. Dormia llevando un cuerpo de 11 años. Estaba en una casa con toda mi familia, en algún lugar del norte.
Recorrí el lugar caminando, todos estaban despiertos.
En algún momento, yo o mi cuerpo de 11 años despierta y me ve. El encuentro fue intenso. Por un lado, yo estaba casi atónito de verme de 25 años y por el otro volvía a ser espectador de mi niñez, conversarme y a la vez entrar en el escenario me parecia una experiencia increíble.
Lo primero que hice fue tocarme la barba, asombrado de que en algún momento me iba a crecer. Por otro lado, y también en primera instancia, me veía los brazos todos rallados con lápiz pasta roja. Intenté leer sin lograr con el detalle de los textos, tambien me asombraba de mi niñez, de verme en un presente totalmente confuso y plenamente convertido en pasado. Mi doble asombro bidireccional y equidistante era maravilloso.
Mi cuerpo de 25 años caminó luego a ver a mi familia, conversar con mi mamá, mi papá y ver a mis hermanas. En ese instante mi cuerpo de 11 años despierta para los demás y, con la estimulación generada, super inquieto comienzo a dar vueltas por la casa.
Luego del episodio salíamos por la calle a comprar verduras.
El sueño se fue diluyendo por el temprano calor de Santiago.
23 julio 2011
Viaje
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Llevo medio año de sedentarismo y esperas. La verdad es que la espera comenzó el 2006, y aquí sigo.
El viaje fue raro, las curvas eran a 170km/h y normalmente ibamos a 180km/h, no había experimentado esa velocidad nunca.
Mientras viajaba en mi mente estaba un viaje que había hecho con Juana. Un viaje que nunca hicimos, pero que sin embargo guardaba fotos análogas en blanco y negro. En una salía colgando de la puerta de un metro tren antiguo. con una polera rayada y una falda negra, con su pelo corto, sonriendo suavemente y con cara de longi que me encanta. En la otra salíamos ambos dentro de un camión gigante que nos llevó camino al sur, parecíamos ser dueños del mundo capaces de todo!. En esa misma foto, que aparentemente la habia sacado el camionero, aparecía una niña pequeña. Estaba frente al camión, a un costado. Como representando que todo lo vivido se quedó en una fase ya infantil para todo lo que ahora acontese.
El lugar del viaje me era desconocido, me sonaba el cajón del maipo, también villarrica. Las sonrisas y las emociones expresadas en la tinta blanco y negro sonaban a una vida valientemente suficiente."
Mi vida se hace más emocionante en fase REM.
23 junio 2011
Las sensaciones que me dejas del cotidiano
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Esto comenzó en un cuarto de ventanas blancas, la ventana estaba abierta. Se veía algo de mar, parte del cielo y tonos principalmente fríos.
Por la ventana entró un ave que volaba de la misma forma que un picaflor, pero más grande. Expliqué con entusiasmo la forma en que movía sus alas, éste nos rodeaba en la pieza, nos miraba a cada uno de nosotros, hasta que empezó a acercarse a mi con mayor frecuencia. En un momento dudé si ahuyentarlo o no, hasta que extendí mi mano. Fue en ese momento cuando se posó, en mi mano izquierda. y aliviado me entregó calor y lo sentí en paz.
Segundos después, luego que su descubrimiento se había transformado en reposo, comenzó a sacar un huevo. y a empollarlo. Para mi sorpresa este comenzó a moverse minutos después. Inevitablemente iba a nacer. El huevo se movió y con un poco de destreza lo pude sujetar entre mis manos hasta que finalmente se desprendió de su cascarón. El polluelo tenía extermidades, era tan tierno como místico.
El episodio me dejó sensaciones de sorpresa, ternura, esperanza y valentía.
Por la ventana entró un ave que volaba de la misma forma que un picaflor, pero más grande. Expliqué con entusiasmo la forma en que movía sus alas, éste nos rodeaba en la pieza, nos miraba a cada uno de nosotros, hasta que empezó a acercarse a mi con mayor frecuencia. En un momento dudé si ahuyentarlo o no, hasta que extendí mi mano. Fue en ese momento cuando se posó, en mi mano izquierda. y aliviado me entregó calor y lo sentí en paz.
Segundos después, luego que su descubrimiento se había transformado en reposo, comenzó a sacar un huevo. y a empollarlo. Para mi sorpresa este comenzó a moverse minutos después. Inevitablemente iba a nacer. El huevo se movió y con un poco de destreza lo pude sujetar entre mis manos hasta que finalmente se desprendió de su cascarón. El polluelo tenía extermidades, era tan tierno como místico.
El episodio me dejó sensaciones de sorpresa, ternura, esperanza y valentía.
22 junio 2011
Vívidos
Esto puedes leerlo en:
Razones para el fin del mundo,
Sueños (REM)
Los sueños se vuelven con colores más intensos, los paisajes se repiten y suelo recorrerlos bajo el agua, por el aire y con los pies en la tierra.
Creo estar más despierto por las noches
Creo estar más despierto por las noches
22 abril 2010
Paseo Yugoslavo
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Te encontré una noche, me hablaste tal y como lo hiciste la vez que nos conocimos. Estábamos en subida ecuador, las personas que nos relacionaban ya no cumplían los mismos roles y nos ahogamos en una conversación intensa. Terminamos en mi casa, conversando e intentando mirarnos entre toda la oscuridad de la madrugada.
Nos compartimos y conversamos muchísimo, acordamos vernos al otro día, estuve maravillado. Nos sentamos en la misma cama y nos apoyamos en la misma muralla.
Nada tenía que ver con lo anterior vivido.
Nada tenía que ver con las otras personas que nos relacionaban
Nada tenía que ver con este presente intenso e infinitamente agradable.
Al otro día termine en tu casa, mirando una foto de tu niñez, de pronto entras con tu edad de la foto, viajé en el tiempo. Eras una niña exquisitamente agradable. Sales y me traes al presente. Apareces y te pido que nos veamos luego.
Nos encontramos en una esquina.
Te sigo
Nos dudamos
Te sigo
Conversamos.
No sé cual es la combinación para sentirme así como me sentí contigo, pero recuerdo claramente tus palabras. "Ama, y nunca dejes de amar, sólo así podrás sentirte como te has sentido estos dos días conmigo".
Despierto con la sensación de tu sonrisa ligera y mirada pequeña.
Despierto sin la sensación física de tus besos, sino con la de tu mirada y la de tu dibujable rostro.
Nada tuvo que ver esto con la historia, pero tus palabras me las quedé, tu sonrisa ausente también.
Nos compartimos y conversamos muchísimo, acordamos vernos al otro día, estuve maravillado. Nos sentamos en la misma cama y nos apoyamos en la misma muralla.
Nada tenía que ver con lo anterior vivido.
Nada tenía que ver con las otras personas que nos relacionaban
Nada tenía que ver con este presente intenso e infinitamente agradable.
Al otro día termine en tu casa, mirando una foto de tu niñez, de pronto entras con tu edad de la foto, viajé en el tiempo. Eras una niña exquisitamente agradable. Sales y me traes al presente. Apareces y te pido que nos veamos luego.
Nos encontramos en una esquina.
Te sigo
Nos dudamos
Te sigo
Conversamos.
No sé cual es la combinación para sentirme así como me sentí contigo, pero recuerdo claramente tus palabras. "Ama, y nunca dejes de amar, sólo así podrás sentirte como te has sentido estos dos días conmigo".
Despierto con la sensación de tu sonrisa ligera y mirada pequeña.
Despierto sin la sensación física de tus besos, sino con la de tu mirada y la de tu dibujable rostro.
Nada tuvo que ver esto con la historia, pero tus palabras me las quedé, tu sonrisa ausente también.
07 abril 2010
Cerro barón
Esto puedes leerlo en:
Razones para vivir,
Sueños (REM)
Hoy tuve un sueño maravilloso.
Estuve en el mar, cerca de valparaíso
habían olas, cielo celeste en el techo y calipso hacia el horizonte.
gente bañandose y mucha profundidad
de pronto apareció un flotador
que se inflaba muy fácil, sólo con hunidirlo de bajo del agua
parecía ser útil para salvar a los ahogados.
Luego de eso fui a mi casa
que estaba en el cerro barón, con tres personas más.
era de noche pero no estaba completamente oscuro
podiamos caminar por los techos
ver a los gatos y las estrellas
fumar, ver el mar y comer como una familia
personas desconocidas en una casa desconocida
formaban parte de mi familiaridad cotidiana
Me encanta despertar con los recuerdos en todo el cuerpo.
Me encanta percibir que la vida es emocionante de día y de noche.
itinerante de día y de noche
Estuve en el mar, cerca de valparaíso
habían olas, cielo celeste en el techo y calipso hacia el horizonte.
gente bañandose y mucha profundidad
de pronto apareció un flotador
que se inflaba muy fácil, sólo con hunidirlo de bajo del agua
parecía ser útil para salvar a los ahogados.
Luego de eso fui a mi casa
que estaba en el cerro barón, con tres personas más.
era de noche pero no estaba completamente oscuro
podiamos caminar por los techos
ver a los gatos y las estrellas
fumar, ver el mar y comer como una familia
personas desconocidas en una casa desconocida
formaban parte de mi familiaridad cotidiana
Me encanta despertar con los recuerdos en todo el cuerpo.
Me encanta percibir que la vida es emocionante de día y de noche.
itinerante de día y de noche
30 marzo 2010
Intensidad vencida
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
En marzo se me apareció un año nuevo con calles llenas de gente celebrando, caminando y abrazando. ¿Un año nuevo en marzo? ¿Con qué motivo? ¿Por qué la gente se está buscando, sale a la calle y comienza a avanzar por etapas en casa de amigos hasta sentir satisfacción por la instancia extrañamente declarada? ¿Por qué esta noche?
Recuerdo que recorrí todo mi viaje con los audífonos, llegó alguien luego de mucho andar,
después de ilusiones recorridas y fallidas.
Mis revolucionados sentidos por tu aparición comenzaron a decaer. Y aunque no esperaba que llegar al otro extremo. Debo aceptar... (debo, como si aun creyera en lo que está bien o está mal) la distancia.
Siempre he dejado los espacios y la disposición para los tonos nuevos. Lo que no esperaba era que esto que guardo acá se volviera en mi contra.
01 octubre 2009
Partida doble (dos noches)
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Estuve acostado pocas horas, alcancé a perder el conocimiento por un rato, pero desperté por el dolor y la tensión que sentía en la boca. Tenía un fierro de mis braquets hacia afuera, intenté sacarlo para que no molestara más. Con el sueño, la fuerza y el terco deseo de liberarme del aparente dolor, moví todo lo que pude el braquets corrupto hasta sacarlo.
La molestia se triplico, no recuerdo haber sentido un dolor tan fuerte, toda mi mandíbula superior estaba suelta, algo había liberado una presión infinita que hacían que todos mis dientes se fueran hacía adelante. Me toqué, y no tenia nada, pero el dolor era horrible, no podía cerrar completamente la boca, ni la peor angustia me había las encías tan tensas. Me levanté, con la mano izquierda siempre tapándome la boca, con el dolor apenas podía hablar. Fui donde mi mamá a pedirle ayuda, y como buen hijo menor, terminé con la respuesta simbólica de "ya se pasará". Insistí, hasta que salimos de la casa (una casa que no consocia), al momento de cerrar la puerta y caminar hacia la reja del ante jardín, empieza a caer sangre desde los dedos de mi mano que tapa y 'afirma' la boca. Entre ellos vienen las paletas, los colmillos y todas las muelas... Caminé más rápido, y más rápido caían, uno a uno, hasta que todo estaban en mi mano, roja, y asustada. El dolor se había pasado, mi mandíbula estaba vacía y sentía que difícilmente iba a poder arreglarme la boca. Le dije a mi mamá que fuéramos al hospital, que tenía Fonasa, que estos mismos dientes me podrían servir, no recuerdo haber llegado, solo el haberme visto en el espejo con la boca cerrada, y con mis mejillas que parecían flácidas por mi boca incompleta....
El Noche anterior fue diferente, estuve en el centro de Santiago Oriente, donde abundan los edificios de vidrio, de plástico y la gente de igual material. Las calles grandes, llenas de autos y de apuros. Me encaramaba, como es de costumbre para mi curiosidad en un sueño, en uno de esos edificios escalonados. Llegué a un piso que ocupaba todo el ancho del edificio, era la recepción de un hotel, aparentemente entraba gente importante, había mucha seguridad, familias con maletas, personas apuradas con canas, formales y hablando por celular; uniformados y unas personas encargadas de servir a los acomodados. El único sin importancia y posible intruso era yo, escondido en una esquina con el cuerpo hacia la calle y mis manos en una baranda, cerca de una escalera de emergencia. Salté por la baranda y me escondí en un rincón en forma de 'L' que me separaba de todo el flujo de entrada y salida de las personas.
Estaba en un piso muy alto, sentía un poco de nervios, no por la altura, ni por como escapar, sino por lo que había adentro. Con un ademán a la señora que atendía la puerta le dije que 'qué pasaba acá' que si podía mirar hacia más arriba (porque el piso donde estaba no era el último del edificio, sino el penultimo, y temia ser descubierto para llegar a él). Me dijo que sí, que no me preocupara, su respuesta confundió mis presentimientos de ser un intruso. Me encaramé por la muralla, dando un gran salto inicial, llegando a la plataforma más alta. Me paré en los cuarenta centimetros de ancho de la parte superior de la muralla color verde oscuro. No sé en que piso estaba exactamente (no los cuento cuando los escalo), pero supongo que debió ser el 30.
La inmensa altura me permitió ver como funcionaba todo el mundo, el pecho se apretó y mi garganta subio un par de centímetros hacía arriba, luego retrocedió. Las nubes, el cielo y las cadenas montañosas que determinaban el valle metropolitano pasaron a segundo plano. A mi alrededor partían, llegaban y sobrevolaban cientos de aviones comerciales, unos tantos en una dirección, otros de forma perpendicular, otros sobre mi, y otros más lejos. Nada de esto se veía desde la superficie. Miré más abajo, y los autos parecían imitar la misma estructura, parecían ser las marionetas de este esquema estresante y sofocante, la gente se remitía a ser puntitos negros. Ya no era desilusión lo que sentía, estaba en medio de un orden perverso, gigante e imposible de escapar.
La molestia se triplico, no recuerdo haber sentido un dolor tan fuerte, toda mi mandíbula superior estaba suelta, algo había liberado una presión infinita que hacían que todos mis dientes se fueran hacía adelante. Me toqué, y no tenia nada, pero el dolor era horrible, no podía cerrar completamente la boca, ni la peor angustia me había las encías tan tensas. Me levanté, con la mano izquierda siempre tapándome la boca, con el dolor apenas podía hablar. Fui donde mi mamá a pedirle ayuda, y como buen hijo menor, terminé con la respuesta simbólica de "ya se pasará". Insistí, hasta que salimos de la casa (una casa que no consocia), al momento de cerrar la puerta y caminar hacia la reja del ante jardín, empieza a caer sangre desde los dedos de mi mano que tapa y 'afirma' la boca. Entre ellos vienen las paletas, los colmillos y todas las muelas... Caminé más rápido, y más rápido caían, uno a uno, hasta que todo estaban en mi mano, roja, y asustada. El dolor se había pasado, mi mandíbula estaba vacía y sentía que difícilmente iba a poder arreglarme la boca. Le dije a mi mamá que fuéramos al hospital, que tenía Fonasa, que estos mismos dientes me podrían servir, no recuerdo haber llegado, solo el haberme visto en el espejo con la boca cerrada, y con mis mejillas que parecían flácidas por mi boca incompleta....
El Noche anterior fue diferente, estuve en el centro de Santiago Oriente, donde abundan los edificios de vidrio, de plástico y la gente de igual material. Las calles grandes, llenas de autos y de apuros. Me encaramaba, como es de costumbre para mi curiosidad en un sueño, en uno de esos edificios escalonados. Llegué a un piso que ocupaba todo el ancho del edificio, era la recepción de un hotel, aparentemente entraba gente importante, había mucha seguridad, familias con maletas, personas apuradas con canas, formales y hablando por celular; uniformados y unas personas encargadas de servir a los acomodados. El único sin importancia y posible intruso era yo, escondido en una esquina con el cuerpo hacia la calle y mis manos en una baranda, cerca de una escalera de emergencia. Salté por la baranda y me escondí en un rincón en forma de 'L' que me separaba de todo el flujo de entrada y salida de las personas.
Estaba en un piso muy alto, sentía un poco de nervios, no por la altura, ni por como escapar, sino por lo que había adentro. Con un ademán a la señora que atendía la puerta le dije que 'qué pasaba acá' que si podía mirar hacia más arriba (porque el piso donde estaba no era el último del edificio, sino el penultimo, y temia ser descubierto para llegar a él). Me dijo que sí, que no me preocupara, su respuesta confundió mis presentimientos de ser un intruso. Me encaramé por la muralla, dando un gran salto inicial, llegando a la plataforma más alta. Me paré en los cuarenta centimetros de ancho de la parte superior de la muralla color verde oscuro. No sé en que piso estaba exactamente (no los cuento cuando los escalo), pero supongo que debió ser el 30.
La inmensa altura me permitió ver como funcionaba todo el mundo, el pecho se apretó y mi garganta subio un par de centímetros hacía arriba, luego retrocedió. Las nubes, el cielo y las cadenas montañosas que determinaban el valle metropolitano pasaron a segundo plano. A mi alrededor partían, llegaban y sobrevolaban cientos de aviones comerciales, unos tantos en una dirección, otros de forma perpendicular, otros sobre mi, y otros más lejos. Nada de esto se veía desde la superficie. Miré más abajo, y los autos parecían imitar la misma estructura, parecían ser las marionetas de este esquema estresante y sofocante, la gente se remitía a ser puntitos negros. Ya no era desilusión lo que sentía, estaba en medio de un orden perverso, gigante e imposible de escapar.
23 julio 2009
Destellos
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Iba caminando por la calle, una compañera de yoga me acompañaba, estaba atardeciendo de color gris. Los tonos anaranjados estaban tapados por los edificios y la distancia. Siempre miro el cielo, pero de pronto vi el suelo. A esa hora se notan más los cambios, es una hora de agonía, como el otoño. De pronto todo era del mismo tono y las nubes estaban mas claras que el cielo. De la nada apareció un destello, con la forma de la punta de una flecha, pero más alargada. Un destello repentino, de sorpresa, rápido e interminente... que iluminó todo.
No sé como llamarle a la sensación que me da, no sé si es miedo o angustia. Pero hace mucho tiempo que no me despertaba con un sueño....
21 junio 2009
Huracán
Esto puedes leerlo en:
Razones para no vivir,
Sueños (REM)
Con tu frialdad me quedé en el vacío, un poco perdido (más de lo habitual), primero me comió el frío, luego la noche, finalmente el amanecer. Me dejaste tan pequeño, que me llevó el viento, y no hiciste nada porque pasara lo contrario.
Ahora, desaparecí.
Hoy me pasee por un mundo con colores distintos, a lo lejos veía nubes, al parecer estaban como todas las que había visto en mi vida, pero al avanzar me di cuenta que estaban más próximas al piso que lo normal. Iba en un auto. Al llegar, vi las nubes desde arriba con solo mirar por la ventana. Me sentí sin oxigeno, ahogado entre las nubes bajas y el paisaje con tonos amarillos. Le pedí a quien manejaba (mi papá) que nos devolvieramos, que no me gustaba estar acá. Empecé a llorar involuntariamente (como casi siempre, creo), me bajé del auto y empecé a correr en dirección contraria, quería volver. Corrí cuatro cuadras, ahí las nubes aun no comenzaban, los tonos amarillos del lugar parecían ser normales...
Ahora, desaparecí.
Hoy me pasee por un mundo con colores distintos, a lo lejos veía nubes, al parecer estaban como todas las que había visto en mi vida, pero al avanzar me di cuenta que estaban más próximas al piso que lo normal. Iba en un auto. Al llegar, vi las nubes desde arriba con solo mirar por la ventana. Me sentí sin oxigeno, ahogado entre las nubes bajas y el paisaje con tonos amarillos. Le pedí a quien manejaba (mi papá) que nos devolvieramos, que no me gustaba estar acá. Empecé a llorar involuntariamente (como casi siempre, creo), me bajé del auto y empecé a correr en dirección contraria, quería volver. Corrí cuatro cuadras, ahí las nubes aun no comenzaban, los tonos amarillos del lugar parecían ser normales...
20 marzo 2009
Miradores metropolitanos
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
"Estaba en la alameda, por estación central, cerca del mall paseo estación, de la Usach y de mucha gente. Por donde entrabas al metro, había una torre, muy delgada, lo suficiente para sostener un solo ascensor que llevaba a un mirador.
El mirador no estaba muy alto, de hecho se veía todo desde una altura promedio. Fueron mis ganas y mi habilidad de volar la que me llevó a seguir subiendo. Para mi sorpresa, me encuentro con una plataforma aún más alta. que superaba cualquier altura en la que haya estado jamás. Llegué donde ella, me senté y miré hacia abajo.
Estaba más arriba del smog de estación central, la gente a penas la podía divisar. Con suerte veía un edificio amarillo, era el Mall. La alameda se veía larga y gris, con manchitas que intentaban ser autos.
La plataforma que pisaba era cuadrada, veía mucho, mucho cielo, las montañas que forman el valle metropolitano. A unos pocos metros de donde terminaba mi suelo, había otra plataforma, igual. Tenía miedo de saltar hacía la otra, ya que no había nada concreto para llegar más que un salto mio de unos diez metros. Primero intenté sentarme donde estaba, con las piernas hacía las manchas en el suelo. Luego que me tranquilicé, volví a ponerme de pie y traté de elevarme (aun más de donde estaba).
Finalmente crucé mi miedo y llegué a la otra, me devolví para asegurarme que podía saltar de nuevo. Luego de que volví tanta era mi adrenalina que partí de nuevo a la segunda plataforma, no estuve ni un segundo y salté a la otra, luego a la otra... y así.
Cada vez el suelo estaba más cerca. Iba en dirección oriente y pronto la plataforma proxima se transformaba en el techo de un edificio, no era que iba en bajada, sino que estaba saliendo del valle. Antes no pudo ser, porque no hay edificios tan altos en Estación central. Llegué al techo de un edificio, estaba cerca del piso veinte, el área era igual de cuadrada que todas. Aquí había un mapa de como era santiago por comunas, todas eran igual de cuadradas, miraba los colores y las construcciones características. Esta era la ultima plataforma, a continuación venían unas colinas con casas color chocolate, todas muy iguales y estéticamente adecuadas. Estaba en el barrio alto de santiago. Bajé y empecé a caminar. Las calles estaban bien pintadas y estructuradas. El cielo se veía azul. La gente caminaba tranquila. Sentía que estaba en un barrio de patricios.
Llegó la noche. Volví a donde estaban los edificios, estaban mis compañeros de curso, en una terraza celebrando. Voy donde ellos a celebrar. Para asombro de ellos, entro directamente a la terraza, les cuento mi historia y de que voy. Salgo otra vez por la terraza para caminar por el borde de un edificio y saltar hacía una terraza aun más alta. Todos me siguen, les dije que miedo no había que tener, que era bastante entretenido.
Después de un largo rato escalando por edificios y ventanas, llegaron todos. Ya estaba amaneciendo y habían pacos que nos alumbraban con sus linternas por invadir propiedad privada. Todos escapamos. Cada uno por su lado. Ya de día e intentando no pisar el suelo en ningún momento, llego a un árbol.
La plaza tenía color miel, no sé si por el otoño, por el amanecer o porque simplemente estaba soñando. Habían muchos gitanos caminando.
Me desvío por una calle y voy en dirección hacía un camino con casas a mi derecha, un peladero a mi izquierda y un bosque al fondo. Al final del camino pavimentado no encuentro nada para seguir. Ya ha pasado gran parte del día en llegar hasta ahí. Estaba cansado. Pasa un auto y hago dedo, en él iba una mujer conduciendo, una anciana de copiloto y un hombre en el asiento de atrás. Me subo al auto.
Voy de vuelta a la plaza donde estaba, pero me llevan un poco más lejos. Conversando con ellos, entre de donde vengo, que es lo que hago y hacía donde voy. Me llevan hasta dentro del edificio donde está la última plataforma. Les comento que hay un mapa con las comunas de santiago y me comentan lo mal que es vivir en estación central, yo sigo indiferente, no me gusta opinar con personas como ellos, que sé que me responderán que algo es lamentable, pero que es así.
Estaba en el departamento. El espacio está oscuro ya, ha pasado casi todo el día y necesito volver. Al espacio donde estaban le faltaban varías cosas, entre ellas un espejo. Cuando lo ponen en la pared que faltaba me agradecen infinitamente, casi de forma absurda. Me dan dinero, en muchas monedas de $500 (Pienso que al menos me alcanzan para jugar DDR). No las necesito, aun así me cuasi obligan a quedarme con ellas. Les digo que tengo que irme, que se volar y que no se preocupen, que salgo por la ventana. Abro la ventana, antes de cualquier reacción y salgo del edificio. Bajo, camino largo rato y me subo a una moto. Voy, supuestamente a buscar un bus, si es que queda alguno, por allá en la estación pajaritos, para volver a mi casa. Corren rinocerontes gigantes por las calles y los gitanos también andan en moto.
Cuando me doy cuenta que puedo seguir y manejar sin problemas, sigo hasta llegar a Valparaíso. El trayecto me toma una dimensión extraña de tiempo, porque vuelve a amanecer. En uno de los autos de la ruta 68 se encontraba mi papa, manejando.
Inevitablemente llego a atrás de él. Abre la puerta (mientras manejaba) e intenta que dejara la moto, ya que según él era peligroso, y que me subiera al auto (que era más seguro). No sabía nada de lo que había vivido antes. Enojado y todo subo al auto. La moto queda en la carretera y seguimos por el camino. Minutos después chocamos por la pista derecha, se sale del camino y choca con un árbol, por suerte no cae en unos hoyos que venían después del gigantesco vegetal que impactamos.
Me enojo con él, que es un irresponsable y que no estoy dispuesto a seguir las cosas que él quiere hacer. comienzo a volar y pongo mi cuerpo de forma horizontal al suelo. Así se llega más rápido donde uno quiere."
El sueño fue realmente largo. diría yo que de tres días. Pero dormí solo ocho horas y soñé otras dos historias más. Me asombraron las distancias recorridas y mi habilidad de volar que se ha recuperado desde el sueño que tuve hace unas semanas.
El mirador no estaba muy alto, de hecho se veía todo desde una altura promedio. Fueron mis ganas y mi habilidad de volar la que me llevó a seguir subiendo. Para mi sorpresa, me encuentro con una plataforma aún más alta. que superaba cualquier altura en la que haya estado jamás. Llegué donde ella, me senté y miré hacia abajo.
Estaba más arriba del smog de estación central, la gente a penas la podía divisar. Con suerte veía un edificio amarillo, era el Mall. La alameda se veía larga y gris, con manchitas que intentaban ser autos.
La plataforma que pisaba era cuadrada, veía mucho, mucho cielo, las montañas que forman el valle metropolitano. A unos pocos metros de donde terminaba mi suelo, había otra plataforma, igual. Tenía miedo de saltar hacía la otra, ya que no había nada concreto para llegar más que un salto mio de unos diez metros. Primero intenté sentarme donde estaba, con las piernas hacía las manchas en el suelo. Luego que me tranquilicé, volví a ponerme de pie y traté de elevarme (aun más de donde estaba).
Finalmente crucé mi miedo y llegué a la otra, me devolví para asegurarme que podía saltar de nuevo. Luego de que volví tanta era mi adrenalina que partí de nuevo a la segunda plataforma, no estuve ni un segundo y salté a la otra, luego a la otra... y así.
Cada vez el suelo estaba más cerca. Iba en dirección oriente y pronto la plataforma proxima se transformaba en el techo de un edificio, no era que iba en bajada, sino que estaba saliendo del valle. Antes no pudo ser, porque no hay edificios tan altos en Estación central. Llegué al techo de un edificio, estaba cerca del piso veinte, el área era igual de cuadrada que todas. Aquí había un mapa de como era santiago por comunas, todas eran igual de cuadradas, miraba los colores y las construcciones características. Esta era la ultima plataforma, a continuación venían unas colinas con casas color chocolate, todas muy iguales y estéticamente adecuadas. Estaba en el barrio alto de santiago. Bajé y empecé a caminar. Las calles estaban bien pintadas y estructuradas. El cielo se veía azul. La gente caminaba tranquila. Sentía que estaba en un barrio de patricios.
Llegó la noche. Volví a donde estaban los edificios, estaban mis compañeros de curso, en una terraza celebrando. Voy donde ellos a celebrar. Para asombro de ellos, entro directamente a la terraza, les cuento mi historia y de que voy. Salgo otra vez por la terraza para caminar por el borde de un edificio y saltar hacía una terraza aun más alta. Todos me siguen, les dije que miedo no había que tener, que era bastante entretenido.
Después de un largo rato escalando por edificios y ventanas, llegaron todos. Ya estaba amaneciendo y habían pacos que nos alumbraban con sus linternas por invadir propiedad privada. Todos escapamos. Cada uno por su lado. Ya de día e intentando no pisar el suelo en ningún momento, llego a un árbol.
La plaza tenía color miel, no sé si por el otoño, por el amanecer o porque simplemente estaba soñando. Habían muchos gitanos caminando.
Me desvío por una calle y voy en dirección hacía un camino con casas a mi derecha, un peladero a mi izquierda y un bosque al fondo. Al final del camino pavimentado no encuentro nada para seguir. Ya ha pasado gran parte del día en llegar hasta ahí. Estaba cansado. Pasa un auto y hago dedo, en él iba una mujer conduciendo, una anciana de copiloto y un hombre en el asiento de atrás. Me subo al auto.
Voy de vuelta a la plaza donde estaba, pero me llevan un poco más lejos. Conversando con ellos, entre de donde vengo, que es lo que hago y hacía donde voy. Me llevan hasta dentro del edificio donde está la última plataforma. Les comento que hay un mapa con las comunas de santiago y me comentan lo mal que es vivir en estación central, yo sigo indiferente, no me gusta opinar con personas como ellos, que sé que me responderán que algo es lamentable, pero que es así.
Estaba en el departamento. El espacio está oscuro ya, ha pasado casi todo el día y necesito volver. Al espacio donde estaban le faltaban varías cosas, entre ellas un espejo. Cuando lo ponen en la pared que faltaba me agradecen infinitamente, casi de forma absurda. Me dan dinero, en muchas monedas de $500 (Pienso que al menos me alcanzan para jugar DDR). No las necesito, aun así me cuasi obligan a quedarme con ellas. Les digo que tengo que irme, que se volar y que no se preocupen, que salgo por la ventana. Abro la ventana, antes de cualquier reacción y salgo del edificio. Bajo, camino largo rato y me subo a una moto. Voy, supuestamente a buscar un bus, si es que queda alguno, por allá en la estación pajaritos, para volver a mi casa. Corren rinocerontes gigantes por las calles y los gitanos también andan en moto.
Cuando me doy cuenta que puedo seguir y manejar sin problemas, sigo hasta llegar a Valparaíso. El trayecto me toma una dimensión extraña de tiempo, porque vuelve a amanecer. En uno de los autos de la ruta 68 se encontraba mi papa, manejando.
Inevitablemente llego a atrás de él. Abre la puerta (mientras manejaba) e intenta que dejara la moto, ya que según él era peligroso, y que me subiera al auto (que era más seguro). No sabía nada de lo que había vivido antes. Enojado y todo subo al auto. La moto queda en la carretera y seguimos por el camino. Minutos después chocamos por la pista derecha, se sale del camino y choca con un árbol, por suerte no cae en unos hoyos que venían después del gigantesco vegetal que impactamos.
Me enojo con él, que es un irresponsable y que no estoy dispuesto a seguir las cosas que él quiere hacer. comienzo a volar y pongo mi cuerpo de forma horizontal al suelo. Así se llega más rápido donde uno quiere."
El sueño fue realmente largo. diría yo que de tres días. Pero dormí solo ocho horas y soñé otras dos historias más. Me asombraron las distancias recorridas y mi habilidad de volar que se ha recuperado desde el sueño que tuve hace unas semanas.
12 marzo 2009
Tragedia camino a casa.
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Sí, nuevamente mi sueño se sitúa en una carretera, con imágenes muy claras (como siempre). No hay escenas desde donde estaba ni hacía donde iba. Estoy sentado a la ventana, por el pasillo derecho en el asiento 16. Normalmente este es el que está al pasillo, ya que el 17 es ventana izquierda, pero los sueños así son.
El Bus iba rápido. Comenzamos a bajar por una cuesta y el bus pega un salto en un cambio de pendiente que pone a todos con los pelos de punta, sigo mirando atento. y logra doblar la curva que se aproximaba sin mayores problemas. Continúa su camino a gran velocidad para solo ir en ruta de solo dos pistas. La segunda curva no es tomada de la misma manera por el bus. Se sale del camino y luego cae a un río. Continúa unos metros con la mitad bajo el agua y muy rápido. El bus choca con un tronco gigantesco que hay en el agua y se parte en dos.
Recuerdo muy bien todos los detalles. De lo bien que logro afirmarme y de la forma en que salgo ileso de todo. Ya abajo en el agua veo a los demás pasajeros, unos están mejores que otros. Mamá, quien iba sentada más atrás, está con un dedo cortado y sangra mucho, a diferencia de los demás es algo menor. Hay una pareja, que está con su bebé recién nacido, está sangrando en los brazos del supuesto papá. Lo hunde en el agua y lo vuelve a levantar. No reacciona. Su pareja llora y le dice que está frío, que ya no respira.
El bus partido en dos en el agua. Los pasajeros heridos intentando salvar a los más dañados. Yo ileso en medio de toda la tragedia fueron las imágenes de esta noche.
Fueron cinco accidentes esta noche.
El Bus iba rápido. Comenzamos a bajar por una cuesta y el bus pega un salto en un cambio de pendiente que pone a todos con los pelos de punta, sigo mirando atento. y logra doblar la curva que se aproximaba sin mayores problemas. Continúa su camino a gran velocidad para solo ir en ruta de solo dos pistas. La segunda curva no es tomada de la misma manera por el bus. Se sale del camino y luego cae a un río. Continúa unos metros con la mitad bajo el agua y muy rápido. El bus choca con un tronco gigantesco que hay en el agua y se parte en dos.
Recuerdo muy bien todos los detalles. De lo bien que logro afirmarme y de la forma en que salgo ileso de todo. Ya abajo en el agua veo a los demás pasajeros, unos están mejores que otros. Mamá, quien iba sentada más atrás, está con un dedo cortado y sangra mucho, a diferencia de los demás es algo menor. Hay una pareja, que está con su bebé recién nacido, está sangrando en los brazos del supuesto papá. Lo hunde en el agua y lo vuelve a levantar. No reacciona. Su pareja llora y le dice que está frío, que ya no respira.
El bus partido en dos en el agua. Los pasajeros heridos intentando salvar a los más dañados. Yo ileso en medio de toda la tragedia fueron las imágenes de esta noche.
Fueron cinco accidentes esta noche.
10 marzo 2009
Detrás de ti están nublado todo.
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Hay sueños que se me repiten. Uno de ellos es el estar parado en las lineas del tren, y mirar que viene uno y yo tengo que salirme del camino.
Ayer estaba sentado al borde de la linea amarilla en una estación, probablemente la de Villa Alemana. Venían trenes de ambos sentidos. Pero lo curioso, es que venían autos delante de ellos, y todos bastante lentos.
Cuando los divisé estaba caminando por las lineas, había más gente y yo tenía que salir de ahí. Caminé hacia mi lado derecho, y me detuve a mirar como pasaban esos autos y el tren. Sin percatarme de estaba parado en una vieja linea. Fue tarde mi reacción, traté de seguir caminando para alejarme de las lineas y quedé entre dos ferrocarriles de carga que iban hacía lados contrario, como es normal. Iban más rápido que los otros.
Quise subirme en uno de ellos, pero no podía ni siquiera alcanzar un vagón. De pronto algo me levanta y ya voy viajando en él. En ese momento perdí el conocimiento y ya no sabía donde estaba.
Pasaron las horas, la tarde, la noche y la mañana hasta que el tren llegó a una estación. Me bajó en un pueblo, no conocía a nadie, no habían edificios ni calles muy modernas. De pronto aparece mi abuela materna. Me saluda y me dice lo bueno que ha encontrado verme. Yo solo quiero volver. Ella me responde que tiene que ir a una misa y luego ir a buscar un poco de comida y que luego podemos volver a Valparaíso. Yo por mientras decido esperarla en el pueblo.
Luego de que estuve mucho rato ahí me subí a un bus que tomó una carretera por una cuesta. En una de las tantas curvas a la izquierda se vio el mar, con olas en forma de "V". Una de las personas cercanas se asombraba del tamaño de las olas, mientras que yo solo esperaba que el bus terminara de bajar para ver que tan grandes eran. Termina de bajar el bus y se encuentra que el camino está al nivel del mar, y que hay olas que lo tapan, eso es a mi izquierda. A mi derecha hay agua de mar que ha atravesado el camino junto con bloques de hielo y un camión de estos que lleva containers con la mitad hundida, hay bloques de hielo y el agua es semi transparente. El bus sigue su camino, comienza a subir nuevamente por la cuesta y atrás deja una ruta tapada por la alta marea. Comenzamos a subir y luego a bajar nuevamente, esta vez menor es la pendiente y la distancia. Encontramos más camiones hundidos en el mar, esta vez son más pequeños, pero los tres o cuatro en la misma condición.
El bus sigue su camino y llega a otro pueblo. Comienzo a caminar.
Veo que en una casa hay muchos niños en el techo, que no saben como bajar, y que los que ya lo han intentado, no han corrido con buena suerte. Un adulto los ayuda a bajar, mientras me explica que han llegado ahí por una droga que inhalan, que los hace volar, que habían llegado todos al mismo techo pero que ahora no sabían como bajar. Fui a preguntar cual era esa droga, quería probarla.
Nunca había saltado con tan poco esfuerzo tanta distancia, unos cuatro metros habrán sido, que ya había olvidado como volar. La supuesta droga venía en un envase de aerosol pequeños y tenía un olor fuerte. Al saltar, la velocidad era tal que el aire llegaba a sonar de forma extraña.
Ya no recuerdo el nombre del pueblo donde estaba, pero la gente decía que hacía mucho frío en el invierno, que los camiones no alcanzaban a llegar. Yo les comentaba que había aprendido a volar sin necesitar de nada. Difícil se me hacía en ese momento, que ya había probado el aerosol.
Luego de que todos los niños ya estaban a salvo, corrimos a buscar lo que tenían los camiones, y entre todo lo que estaba hundido en el mar, rescaté una cámara reflex análoga. Que 'quería' llevarme para cuando el sueño terminara.
Muchos elementos tengo que descubrir en este sueño. No pasé una buena noche, tampoco quería despertar. Me impresionó ver camiones hundidos en un mar transparente y que este mismo tape la carretera. Espero, que a pesar de haber probado el aerosol, no haber olvidado a volar.
Porque aún me quedan muchos caminos y formas que sentir y descubrir.
Ayer estaba sentado al borde de la linea amarilla en una estación, probablemente la de Villa Alemana. Venían trenes de ambos sentidos. Pero lo curioso, es que venían autos delante de ellos, y todos bastante lentos.
Cuando los divisé estaba caminando por las lineas, había más gente y yo tenía que salir de ahí. Caminé hacia mi lado derecho, y me detuve a mirar como pasaban esos autos y el tren. Sin percatarme de estaba parado en una vieja linea. Fue tarde mi reacción, traté de seguir caminando para alejarme de las lineas y quedé entre dos ferrocarriles de carga que iban hacía lados contrario, como es normal. Iban más rápido que los otros.
Quise subirme en uno de ellos, pero no podía ni siquiera alcanzar un vagón. De pronto algo me levanta y ya voy viajando en él. En ese momento perdí el conocimiento y ya no sabía donde estaba.
Pasaron las horas, la tarde, la noche y la mañana hasta que el tren llegó a una estación. Me bajó en un pueblo, no conocía a nadie, no habían edificios ni calles muy modernas. De pronto aparece mi abuela materna. Me saluda y me dice lo bueno que ha encontrado verme. Yo solo quiero volver. Ella me responde que tiene que ir a una misa y luego ir a buscar un poco de comida y que luego podemos volver a Valparaíso. Yo por mientras decido esperarla en el pueblo.
Luego de que estuve mucho rato ahí me subí a un bus que tomó una carretera por una cuesta. En una de las tantas curvas a la izquierda se vio el mar, con olas en forma de "V". Una de las personas cercanas se asombraba del tamaño de las olas, mientras que yo solo esperaba que el bus terminara de bajar para ver que tan grandes eran. Termina de bajar el bus y se encuentra que el camino está al nivel del mar, y que hay olas que lo tapan, eso es a mi izquierda. A mi derecha hay agua de mar que ha atravesado el camino junto con bloques de hielo y un camión de estos que lleva containers con la mitad hundida, hay bloques de hielo y el agua es semi transparente. El bus sigue su camino, comienza a subir nuevamente por la cuesta y atrás deja una ruta tapada por la alta marea. Comenzamos a subir y luego a bajar nuevamente, esta vez menor es la pendiente y la distancia. Encontramos más camiones hundidos en el mar, esta vez son más pequeños, pero los tres o cuatro en la misma condición.
El bus sigue su camino y llega a otro pueblo. Comienzo a caminar.
Veo que en una casa hay muchos niños en el techo, que no saben como bajar, y que los que ya lo han intentado, no han corrido con buena suerte. Un adulto los ayuda a bajar, mientras me explica que han llegado ahí por una droga que inhalan, que los hace volar, que habían llegado todos al mismo techo pero que ahora no sabían como bajar. Fui a preguntar cual era esa droga, quería probarla.
Nunca había saltado con tan poco esfuerzo tanta distancia, unos cuatro metros habrán sido, que ya había olvidado como volar. La supuesta droga venía en un envase de aerosol pequeños y tenía un olor fuerte. Al saltar, la velocidad era tal que el aire llegaba a sonar de forma extraña.
Ya no recuerdo el nombre del pueblo donde estaba, pero la gente decía que hacía mucho frío en el invierno, que los camiones no alcanzaban a llegar. Yo les comentaba que había aprendido a volar sin necesitar de nada. Difícil se me hacía en ese momento, que ya había probado el aerosol.
Luego de que todos los niños ya estaban a salvo, corrimos a buscar lo que tenían los camiones, y entre todo lo que estaba hundido en el mar, rescaté una cámara reflex análoga. Que 'quería' llevarme para cuando el sueño terminara.
Muchos elementos tengo que descubrir en este sueño. No pasé una buena noche, tampoco quería despertar. Me impresionó ver camiones hundidos en un mar transparente y que este mismo tape la carretera. Espero, que a pesar de haber probado el aerosol, no haber olvidado a volar.
Porque aún me quedan muchos caminos y formas que sentir y descubrir.
14 noviembre 2008
Another grey day in the big blue world (2)
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Arriba, en los cerros de Quilpué hay grandes lagunas, bordeadas de murallas que parecieran ser de algún castillo. Todo está en ruinas, es difícil subir de forma directa. Pero a mis brazos los ayuda mi memoria, y les dice que se acuerden que están soñando, y que es un sueño lúcido, que puede volar a antojo. Entonces mis piernas, atrevidamente escuchan y elevan cuerpo para llevarme hasta la punta de una torre de ladrillos grises en decadencia. Estoy sentado a lo alto, veo a mi derecha lagunas gigantes con un fondo de colinas verdes, y el resto es solo aire celeste, nubes y una realidad disminuida por la distancia, mis rodillas tapan los limites de esta torre con estos treinta metros de altura.
Veo personas caminando, bordeando las murallas, queriendo llegar al lago. Si supieran volar... Todas podrían estar sentadas aquí mirando las nubes y el agua que inevitablemente intervendría su paz.
Ojala puedan sentarse aquí, por tan solo unos segundos...
Veo personas caminando, bordeando las murallas, queriendo llegar al lago. Si supieran volar... Todas podrían estar sentadas aquí mirando las nubes y el agua que inevitablemente intervendría su paz.
Ojala puedan sentarse aquí, por tan solo unos segundos...
28 mayo 2007
27 del Otoño
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Esto empieza en una fase no rem:
Con mis manos estaba tapando mi boca para aguantarme las ganas de llorar, no quería que nadie me escuchara, por que mi manera de llorar es bien determinada. Me paseaba por el pasillo de mi casa sin saber que hacer, no quería entrar al pequeño espacio que tenía de pieza. Pasé por la pieza de mi hermana, la puerta estaba entre-abierta y no quise entrar, pero de esa pequeña parte, mi mamá me vio. Arranqué, me fui al baño. Me miré en el espejo, aun tenía mi boca tapada y mis ojos como espejos. Entró mi mamá al baño. Yo quieto mirándome en el espejo. Se aprieta mi cara, mis manos se caen. Me pongo a llorar. Mis lágrimas en 'libertad'. Son de forma esférica, como transparentes, como cristales y poco tocan mi rostro, porque se preocupan más por caer al suelo. Sé tan bien esto. No paro de verme en el espejo. Veo a mi madre desde el reflejo, se le sale una lágrima y de lo único que soy capaz es de darme vuelta, de abrazarla y de pedirle perdón.
Perdón, de verdad perdón.
Fin de mi fase no rem.
Bien difícil se torna todo. Por suerte hoy, casualmente, tengo a la Luna sobre mi ventana
Con mis manos estaba tapando mi boca para aguantarme las ganas de llorar, no quería que nadie me escuchara, por que mi manera de llorar es bien determinada. Me paseaba por el pasillo de mi casa sin saber que hacer, no quería entrar al pequeño espacio que tenía de pieza. Pasé por la pieza de mi hermana, la puerta estaba entre-abierta y no quise entrar, pero de esa pequeña parte, mi mamá me vio. Arranqué, me fui al baño. Me miré en el espejo, aun tenía mi boca tapada y mis ojos como espejos. Entró mi mamá al baño. Yo quieto mirándome en el espejo. Se aprieta mi cara, mis manos se caen. Me pongo a llorar. Mis lágrimas en 'libertad'. Son de forma esférica, como transparentes, como cristales y poco tocan mi rostro, porque se preocupan más por caer al suelo. Sé tan bien esto. No paro de verme en el espejo. Veo a mi madre desde el reflejo, se le sale una lágrima y de lo único que soy capaz es de darme vuelta, de abrazarla y de pedirle perdón.
Perdón, de verdad perdón.
Fin de mi fase no rem.
Bien difícil se torna todo. Por suerte hoy, casualmente, tengo a la Luna sobre mi ventana
22 marzo 2007
Malleco
Esto puedes leerlo en:
Sueños (REM)
Hoy partí otra vez de viaje al sur, en la camioneta del papá de un amigo junto a él y a su amiga. El viaje fue muy extraño, cruzamos por muchos rios y lugares verdes, que no eran hermosos, porque más que cualquier adjetivo, tenian vida. Fuimos a malleco, lo recuerdo muy bien porque la tia sole dijo que esto era algo asi como Villanelo y yo le corregí y le dije que aunque el nombre se parecía no era lo mismo (aunque no creo que se paresca).
Llegamos a una casa abandonada me sentí muy a gusto con el lugar. ahi habia como un club de vacaciones donde los gringos venian a gastar su dinero, pero era fuera de temporada... Vivi momentos que me dijeron claramente la situacion que estaba pasando. Hubo una distancia que no queria alejarse de mi, una distancia confusa que se interpretaba con palabras y con hechos, un cambio en la apariencia física que demostraba que las lagrimas deforman incluso los escenarios.
Mi vida se interpreta todas las noches con sueños e imaginación.
PD: Feliz 17 años (:
Llegamos a una casa abandonada me sentí muy a gusto con el lugar. ahi habia como un club de vacaciones donde los gringos venian a gastar su dinero, pero era fuera de temporada... Vivi momentos que me dijeron claramente la situacion que estaba pasando. Hubo una distancia que no queria alejarse de mi, una distancia confusa que se interpretaba con palabras y con hechos, un cambio en la apariencia física que demostraba que las lagrimas deforman incluso los escenarios.
Mi vida se interpreta todas las noches con sueños e imaginación.
PD: Feliz 17 años (:
06 marzo 2007
....
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Sueños (REM)
Me carga vomitar, hace mas de tres años que no vomito.
Hoy se rompió todo.
Iba en la micro, no me aguantaba más. Me fui para la puerta de atrás, le hice señas al chofer para que me abriera la puerta, no me hizo caso, no podia hablar. Tenía todo eso con textura clara y líquida en mi boca. Habia una niña sentada en el último asiento, me hubiese gustado que estuviere ese asiento vacio, para que nadie me viera. No me pude aguantar más, vomité en la escala, con la puerta cerrada y sintiendo en mi garganta como salía cada pedaso de mi comida. Llevaba viajando en esa micro bastante rato, después de eso, me bajé.
No sé si haya sido bueno esto, fue un sueño.
Pero vomité de todas formas....
Hoy se rompió todo.
Iba en la micro, no me aguantaba más. Me fui para la puerta de atrás, le hice señas al chofer para que me abriera la puerta, no me hizo caso, no podia hablar. Tenía todo eso con textura clara y líquida en mi boca. Habia una niña sentada en el último asiento, me hubiese gustado que estuviere ese asiento vacio, para que nadie me viera. No me pude aguantar más, vomité en la escala, con la puerta cerrada y sintiendo en mi garganta como salía cada pedaso de mi comida. Llevaba viajando en esa micro bastante rato, después de eso, me bajé.
No sé si haya sido bueno esto, fue un sueño.
Pero vomité de todas formas....
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