12 julio 2010

Lo que dolería por siempre, ya se desvanece

"Perderme, por lo que yo vi, te rejuvenece"

La vida es más compleja de lo que parece
Jorge Drexler


Camino circular

"tienes que aprender o conocer ese maldito límite donde no puedes hacer nada más por los demás. Deja de creer que puedes hacer algo lo suficientemente consistente por sacar una sonrisa. Eso, definitivamente no es lo más importante."

Escuchar algo así en la cabeza cansa un poco. Pero tal vez es la verdad.

05 julio 2010

Totoro

Ayer cumplí, luego de mucho tiempo, una parte de mi deuda que tengo con hayao miyazaki y las películas de studio ghibli.

Ayer decidí ver, por fin, las aventuras de Mei y Satsuki por los rurales campos de japón donde se cultiva el arroz y los bosques se hacen casi infinitos. La película me pareció maravillosa en cada detalle, gesto, baile, aventura, conversación, personaje y sentimiento. Se me hizo cortísima, y creo que como muchos, me quedé con las ganas de seguir viviendo más días en los alrededores de la casa de Satsuki. Aquí les dejo el link de la banda sonora para que puedan descargar. Creo que la siguientes peliculas que veré serán Nausicaa y Mononoke hime.

La magia y lo muy interesante de las películas de miyazaki es el escenario al cual nos transporta, la forma en que nos hace disfrutar de las sonrisas, la estructura dispersa de cada personaje y de cada detalle sobre sus películas.

Siento que sus películas realmente valen la pena, que componen una consistencia muy sabrosa en cuanto a la magia, los hechos fantásticos, la simpleza y los sueños, muy alejado de lo que siempre ha mostrado Disney, lleno de estereotipos en sus historias donde los malos no tienen fundamentos y los buenos son casi seres políticos con mensajes subliminales. Aquí no hay malos, todos los personajes tienen un sentido y un fundamento, todos tienen algo que contar y admirar. En Totoro, no hay personajes malos, no hay a un monstruo que matar, encerrar o envenenar, sino que por el contrario, hay un bosque que descubrir, seres que conocer y mucho aire para volar.

Sólo si eres niño podrás ver a totoro :)

29 junio 2010

Kaskivano - Villa Francia



"Que se hagan los sueños, hoy en todas partes..."

Descargar "Perseguido por el mar", de la ultimapapita.com

23 junio 2010

Primera meta cumplida

El 3 de Enero dije algo así como:
Mi primera meta para este 2010 es conseguir un lugar donde vivir que sea asoleado o tenga vista al mar.

Este fin de semana me despedí del Cerro Alegre para itinerar al Cerro Bellavista. Con vista al Cerro Yungay y pasajes más enredados, perdidos y complicadamente bonitos que dan incluso a un pedacito del mar.

16 junio 2010

Los compañeros

Pasa el tiempo, se pone a llover y algunos maldicen a las nubes.
Se despeja y unos siguen reclamando.
Viene la primavera y las excusas parecen hacerse presente de forma inconsciente o involuntaria.

Finalmente quedan los que se mojan y aparecen en el patio al otro día para secarse con el sol.

Es genial pensar que tengo amigos de hace muchos años, y que a pesar de las lluvias. Están ahí siempre. Esperando nada, entregando espontaneidad y uno que otro encuentro sublime.

14 junio 2010

Los ritmos y la armonia

En un segundo, invoqué todos los gestos en mi conciencia, todas las posiciones que mi espalda toma en un día cotidiano. Con eso, me desplacé en instantes pequeños e inmensamente intensos.

El ritmo normal está lleno de vacíos, de dejar los ánimos a un lado, de desperdiciar el cuerpo en ocupaciones, preocupaciones, reacciones y responsabilidades ajenas. Esta rutina contemporánea resulta un veneno para el cuerpo, para los huesos, los músculos, los nervios, los sentidos, la capacidad de disfrutar los placeres, combatir los miedos y sentir la conciencia dispersa y divagar por lo subjetivo que es lo trascendental.

La educación y todo el ritmo cotidiano están llenos de errores, de supuestos, actitudes, motivaciones y por sobre todo estímulos. Con esto, ya no queda tiempo para los cuestionamientos, para el silencio, el ocio, el vacío, la comunicación y para la conciencia. No queda tiempo para preguntarnos quienes somos, qué hacemos o hacia donde vamos.

Y hablando en términos más cotidianos y contextuales. Ni siquiera nos preguntamos como están nuestro cuello, ni siquiera escuchamos nuestra respiración.

Con tan solo dedicarle al cuerpo una hora y media de paz, todo el universo parece cambiar. Con tan solo prestarle la atención suficiente a nuestra respiración, a nuestros pies, a nuestros hombros y cuello, podríamos dejar de evadirnos y botar de una buena vez los instantes desagradables, los efectos secundarios y el fingir todo el tiempo para parecer normal frente a todo. También podríamos dejar de sentirnos cansados, asumidos, menospreciados, testarudos, innecesariamente valientes y correctos.

...

En ese mismo segundo de conciencia me sentí ajeno a lo que mi cuerpo sentía. Y claramente fue porque el centro de mi atención constante estaba tan distraído y desagradablemente disperso que no me percataba de porque mi espalda esta tan tensa o mi mandíbula no podía acomodarse bien.

De pronto me sentí incomodo de mi mismo, este era el primer paso. El segundo era seguir respirando, acomodándome, enfocándome. Luego de esto volví un poco más a mi. A mi intima forma de paz.

El tiempo pasa demasiado lento, el tiempo y el cuerpo pueden llegar a confabular perfectamente para que seamos infinitos. Pero es la rutina y el exceso de responsabilidades las que nos limitan, retraen y finalmente nos envenenan.

Los alimentos, el tabaco, los miedos y la televisión, la política fascista y burócrata, los diarios, las conversaciones, la música, la farándula, el incomodo asiento, la ventana, el techo, el frío, el cemento y la falta de árboles. Todo se vuelve un poco más extraño. Y nosotros, que inevitablemente nos volvemos más viejos y conscientes que sólo podemos tomar la decisión de cambiar esto o volvernos indiferentes frente a todo lo que nuestro cuerpo necesita y mente desea.

Nuestra capacidad de sentir placer no está limitada, ni mucho menos perdida, La instancia de ser felices menos. Entramos en un ciclo donde nuestra posición es tan compleja que el hacer algo por cambiar y volver a la conciencia se ha transformado en un deber.

Esto,
fue lo que sentí al iniciar mi practica, y al intentar hacer, humildemente, mi primer adho mukha después de meses sin practicar.


Namaste