11 noviembre 2011

Hoy

hoy, 11/11/11 comienzo a vivir mi propia revolución.

09 noviembre 2011

Fractal

Con nuestro ego actual vivimos creyendo que el mundo esta detenido, a nuestra merced y voluntad. Siendo nosotros los que nos movemos, convergemos y asociamos. El instante de "la vida" se aprovecha como un acto desesperado para poder construir mientras nuestra ansiedad e inteligencia no nos deje en pánico frente a la natural inmensidad en la que nos encontramos tanto en nuestras ideas, como en el exterior.

Todo ocurre justamente al revés, somos nosotros quienes, cada vez más detenidos y disociados nos volvemos vulnerables frente a un mundo que inevitablemente nunca dejará de moverse.

25 octubre 2011

Fin

Ya dejamos de vivir.
Nos enfermamos.
En el preciso momento en que cazamos y no era para alimentarnos,
ni para abrigarnos.
Nos enfermamos cuando las casas que construíamos ya no eran para vivir en ellas.
Nos enfermamos cuando el miedo, desde la ilusión, se presentó como un condicionante frente a nuestra realidad.
Cuando los simbolos y los espiritus dejaron de ser parte de nuestro lenguaje y comenzaron a tener interpretaciones, así como el democrático, contraproducente y contradictorio lenguaje actual.

24 octubre 2011

2011

Dentro de la conciencia y de la profundidad con la que los hechos nos van afectando, suelo pensar que toda la historia y trascendencia levemente humana nos excusa o define, nos determina y nos limita. La instantaneidad contemporánea nos engaña a creer volver a una conciencia natural, o más bien a simular una completamente nueva con infinitos vectoriales, con ilusiones lógicas y con amores expectantes. La nueva realidad es tan lógica como inservible, tan religiosa como avasalladora.

Nuestros sentidos dispuestos a la luz por las expectativas y juicios nos llevan a escudarnos en el conocimiento como si este nos fuese a volver inmunes frente a lo mismo que estamos buscando en estos momentos, pero a partir de una fractura la cual nos es imposible desligarnos.

20 octubre 2011

Viajar

Nunca antes había soñado con un incendio donde el humo fuera tan negro y que este tapara a toda la ciudad de un cielo naranja abrasador.

Nunca había volado de techo en techo sin tocar ninguna lata más que las cuerdas de los tendederos al bajar por las casas del cerro cordillera o mariposas.

Y mientras tanto, en la realidad intento tocar los límites de mi existencia simbólica para procesos creativos inexistentes y alucinantes.

05 octubre 2011

El miedo de los 25 años

En esta nueva habitación las ventanas son más grandes, el techo está más alto y el piso es de una madera más oscura, las paredes son blancas y por las puertas se puede colgar perfectamente un columpio.

Esta sería la habitación del periodo en el que estoy viviendo. No tengo muchas convicciones, por lo tanto tampoco juicios ni condenas. Esto me agrada.

En un principio sentí curiosidad y miedo al saber cómo nos vamos volviendo viejos.... "viejos", como si nos estuviesemos burlando de quienes realmente comprenden más de un instante. Es que el sentir todo de forma cada vez más profunda es, en ocasiones, desesperante, desafiante, desilusionante y a veces decadente. Pero aquí estamos, con sentimientos que no necesariamente han dejado de ser mudables, sino que sólo han encontrado un espacio dentro de esta piel con elasticidad extraña y surcos casi bien definidos.

En todo este proceso, hay un sentimiento que se ajusta muy bien al crecimiento humanos, es el miedo. Perfecto para crearnos convicciones, juzgar, hacernos creer sensibles y fríos a la vez, y como si fuera poco para convencernos de que estamos viejos.... "viejos" como si nos estuviesemos burlando con bases, otra vez, de quienes realmente comprenden más de un instante.

La mejor opción parece estar en la equivocación, en los viajes, en vivir sin miedo, ni juicios, ni identificaciones que nos validen con disfrases que con el tiempo nos someterán a un rol completamente estéril y despreciable. Esto con el único fin de construir en actos puros y sublimes, los cuales se adapten muy bien al espacio, desconociendo la dimensión del tiempo.

25 septiembre 2011

sencillo pero directo

Los inicios, casi siempre se empapan con las expectativas.
Si el tiempo pasa más lento e incomodo por una vereda, entonces el futuro y las imágenes desde el otro extremo serán completamente nefastas.
Los finales, casi siempre se vuelven amargos por el cansancio, la deshidratación y la falta de sincronía.

Si vamos a ser directos y francos, seamos en el inicio y en el final, para así evitarnos dolores de cabeza y mareos varios.

09 septiembre 2011

Las cosas

Creo más en el actuar que en el estimulo constante de la inmediatez de la comunicación.
Me agrada más la composición,
más el ensayo,
más la creación,
más la incertidumbre complementaria,
que exista entre los dos.

Vamos
Vamos, cambiemos las cosas de una vez por todas