Nos dijeron que teniamos que cambiar, tener reparos y obedecer.
Probablemente, en medio del descubrimiento, podrían habernos dicho que fuimos iguales acorde a la edad adquirida.
Que los miedos poco cambian, que los problemas, las situaciones y las condiciones a pesar de suceder en tiempos ligeramente diferentes siempre tienen una misma base.
Nunca nos hablaron del miedo, pero fue todo lo que permaneció en la determinación de las actitudes que se debían tomar para crecer.
Nunca la valentía se hizo presente, para decirnos que también, frente a la incertidumbre era mucho mejor descubrir que obedecer.
Aprendimos lo mediatico y lo desechamos. De los libros apareció una realidad que pese a los años jamás ha cambiado, que somos todos iguales, que no hay diferencia en el sufrimiento actual, ni en el placer porvenir.
El tacto astillado de las palabras
13 marzo 2012
05 marzo 2012
Natural
Fragmento de "Sueños, Recuerdos y Pensamientos" de Jung.
"... Amaba a los animales de sangre caliente porque nos son más cercanos y participan de nuestra ignorancia.
Los amaba porque tienen un alma como nosotros y nosotros los comprendemos, así creía yo, de modo instintivo. Experimentaban, así pensaba yo, como nosotros, alegría y tristeza, amor y odio, hambre y sed, miedo y confianza, todos los componentes esenciales de la existencia, a excepción del lenguaje, de la aguzada consciencia, de la ciencia. Admiraba ciertamente a la ciencia como costumbre, pero veía en ella la posibilidad de un alejamiento y aberración del mundo de Dios, y de una degeneración de la cual los animales no eran capaces.
Los animales eran lo fiel y lo digno de amor, lo invariable y lo digno de confianza, pero desconfiaba siempre de los hombres.
Los insectos no eran «exactamente» animales y los vertebrados de sangre fría formaban un grado intermedio poco apreciable en la escala que lleva a los insectos. Esta categoría de seres eran objeto de observación y colección, curiosidades, como algo extraño y ajeno al hombre, manifestaciones de seres impersonales que tenían mayor afinidad con las plantas que con los animales.
Con el reino de las plantas se inició la presencia de lo terrenal del mundo de Dios como un tipo de comunicación inmediata. Era como si se hubiera contemplado al creador, quien se imaginaba inobservado, por encima de los hombros cuando elaboraba juguetes o piezas decorativas. Frente a este reino, el hombre y los animales «típicos» eran partes de Dios que se habían hecho independientes. Por ello podían vagar libremente y elegir su lugar de vivienda. El mundo de las plantas, por el contrario, se encontraba sujeto para , siempre a su lugar de origen. Tal mundo no sólo expresaba la belleza del mundo de Dios, sino también los pensamientos, sin ninguna intención o divergencia. Los árboles resultaban especialmente misteriosos y me parecían representar el sentido incomprensible de la vida de un modo inmediato. Por ello el bosque era el lugar donde se sentía más de cerca el significado más profundo y la actividad más horrible...."
Link al libro completo: http://homepage.mac.com/eeskenazi/Recuerdos.pdf
10 febrero 2012
Hay sólo dos países
"Hay sólo dos países: el de los sanos y el de los enfermos
por un tiempo se puede gozar de doble nacionalidad
pero, a la larga, eso no tiene sentido
Duele separarse, poco a poco, de los sanos a quienes
seguiremos unidos, hasta la muerte
separadamente unidos
Con los enfermos cabe una creciente complicidad
que en nada se parece a la amistad o el amor
(esas mitologías que dan sus últimos frutos a unos pasos del hacha)
Empezamos a enviar y recibir mensajes de nuestros verdaderos
conciudadanos
una palabra de aliento
un folleto sobre el cáncer"
por un tiempo se puede gozar de doble nacionalidad
pero, a la larga, eso no tiene sentido
Duele separarse, poco a poco, de los sanos a quienes
seguiremos unidos, hasta la muerte
separadamente unidos
Con los enfermos cabe una creciente complicidad
que en nada se parece a la amistad o el amor
(esas mitologías que dan sus últimos frutos a unos pasos del hacha)
Empezamos a enviar y recibir mensajes de nuestros verdaderos
conciudadanos
una palabra de aliento
un folleto sobre el cáncer"
Enrique Lihn
11 enero 2012
Efectividad
Esto puedes leerlo en:
Razones para el fin del mundo
El problema no es trabajar,
es salir cada día conforme,
reinventado, reconstruido
Ser capaz de sentir que se puede vivir tranquilamente luego de ocho horas de letanía.
Que no es necesario hacer algo maravilloso, espectacular o intenso.
Que no es necesario esperar que algo llegue de tan lejos.
El problema no es el deseo ferviente de querer que sea viernes,
El problema son los convenios sociales que aceptamos.
Las horas, las semanas, los meses, las formas y la conciencia.
El problema es que la debilidad la diluímos de la fuerza física, mental e intelectual.
El problema, es que a diferencia de la infinita frialdad del exterior.
Solo nos tenemos a nosotros
El problema es que le damos más importancia a la sanación de las culpas y el dolor.
que a la búsqueda del placer.
es salir cada día conforme,
reinventado, reconstruido
Ser capaz de sentir que se puede vivir tranquilamente luego de ocho horas de letanía.
Que no es necesario hacer algo maravilloso, espectacular o intenso.
Que no es necesario esperar que algo llegue de tan lejos.
El problema no es el deseo ferviente de querer que sea viernes,
El problema son los convenios sociales que aceptamos.
Las horas, las semanas, los meses, las formas y la conciencia.
El problema es que la debilidad la diluímos de la fuerza física, mental e intelectual.
El problema, es que a diferencia de la infinita frialdad del exterior.
Solo nos tenemos a nosotros
El problema es que le damos más importancia a la sanación de las culpas y el dolor.
que a la búsqueda del placer.
05 enero 2012
rem encuentro
Esto puedes leerlo en:
razones para viajar,
Sueños (REM)
Mi habilidad de escribir y redactar ha disminuido,
mas no las ganas de vivir ni soñar.
Ayer me vi durmiendo, en un lugar completamente pasado y desconocido. Dormia llevando un cuerpo de 11 años. Estaba en una casa con toda mi familia, en algún lugar del norte.
Recorrí el lugar caminando, todos estaban despiertos.
En algún momento, yo o mi cuerpo de 11 años despierta y me ve. El encuentro fue intenso. Por un lado, yo estaba casi atónito de verme de 25 años y por el otro volvía a ser espectador de mi niñez, conversarme y a la vez entrar en el escenario me parecia una experiencia increíble.
Lo primero que hice fue tocarme la barba, asombrado de que en algún momento me iba a crecer. Por otro lado, y también en primera instancia, me veía los brazos todos rallados con lápiz pasta roja. Intenté leer sin lograr con el detalle de los textos, tambien me asombraba de mi niñez, de verme en un presente totalmente confuso y plenamente convertido en pasado. Mi doble asombro bidireccional y equidistante era maravilloso.
Mi cuerpo de 25 años caminó luego a ver a mi familia, conversar con mi mamá, mi papá y ver a mis hermanas. En ese instante mi cuerpo de 11 años despierta para los demás y, con la estimulación generada, super inquieto comienzo a dar vueltas por la casa.
Luego del episodio salíamos por la calle a comprar verduras.
El sueño se fue diluyendo por el temprano calor de Santiago.
03 enero 2012
Porque escribí, Enrique Lihn
Esto puedes leerlo en:
Audiovisual,
Razones para vivir
Me condené escribiendo a que todos dudaran de mi existencia real.
28 diciembre 2011
Podríamos
Solo porque las imagenes y los paisajes me saben mejor con esta canción
26 diciembre 2011
Ilusión
"No me malinterpreten
no estoy quejándome,
no estoy quejándome,
soy jardinero de mis dilemas"
Siento desilusión por este lugar.
No estoy apenado, ni incomodo, ni destruido.
Solo siento un poco de desilusión.
Desilusionado por vivir en una ciudad donde el capitalismo es efectivo.
Donde la gente, probablemente no se pregunta, ni se cuestiona el lugar donde se encuentra.
Porque en esta comodidad, las personas que sustentan esta piramide son invisibles.
Nunca he cuestionado la realidad,
mucho menos podría hablar que aquí todo es falso,
porque a ratos me suele embargar esta desilusión.
Que es tan real como todos los autos lujosos y los edificios en forma de espejo
que segundo a segundo te repiten lo joven que eres y debes permanecer.
Tan real como todas las corbatas y ternos que uniforman a los habitantes.
Que de habitantes, parecen tener nada.
Esta ciudad sabe a juventud,
una juventud pornográfica,
obsesionada con la limpieza,
con la estética superficial y física.
Real y permanente.
Como si ser joven fuera ser util y bello
Y los viejos son completamente invisibles.
Mi desilusión pasa
por venir de una ciudad que vivía en constante revolución,
revolución romantica
de constantes cambios, decadencia, nostalgia y viento marino.
Mi desilusión es un poco romántica,
por el extrañamiento espacial,
porque de pronto me hace falta abusar de la poesía
en mi lenguaje.
Porque anhelo las pendientes de las calles porteñas
que no solo definen el escenario y las imagenes
sino también los animos
y las relaciones.
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