24 junio 2008

Para mi vientre

Estoy sin ganas de escribir, con mi lápiz perdido en el universo y mis manos durmiendo, porque hace dos días que se pelearon con mis ojos, nunca super porqué, porque mis oídos no quisieron meterse y prefirieron quedarse sordos, actuaron independientes, como los enanitos que tenía cuando era chico. Fue tan inevitable como el destino con mis últimos encuentros. Siempre me dijiste que asi somos, que así somos, e inevitablemente hago todo lo contrario, no sé si por placer para que mis sentidos tomen (de forma diferente) o porque me ha tocado una vida tan complicada que... (tan complicada que... nada, eso no se diferencia ni alcanza a lo que puedo llegar a escribir). Estoy oniricamente con mi cuerpo dividido.

Quiero dormir para dejar por los menos todos los sentidos tranquilos, pero estoy soñando mal. No es que sueñe algo malo, sino que las historias que van por estos días no son muy agradables, no se salen del circulo de la vida, no es para tanto, pero a mi no me gusta. Quiero cambiar estas convenciones, pero entre mi debilidad y mi paciencia solo logro concluir que es orgullo. Yo ahora creo que son sólo palabras, pero aun asi, me tienen en silencio.

Quiero atardeceres naranjos, una calle en diagonal y una plaza cambiante como el día, un señor que me venda alfajores y una señora que me de pancito amasado con mantequilla después de estudiar, quiero profundidad de campo para mi memoria. Creo que es eso lo que me falta, es darle contradicción anímica a mis sentimientos, es sentir la nostalgia como al principio y no llenarla de ironia como ahora está. Por último, quiero frío, mucho frío y un parque a merced de un cerro que no tenga dios ni ley.

Quiero, por último, traer mi música al mundo (de una vez por todas) y unirla a mis imágenes favoritas para darle más sentido a todo esto que estoy escribiendo. Pero mis ojos están irritados, no están acostumbrados a quedarse asi como estoy ahora. No estoy escribiendo, es que no se que hacer y desde hace mucho paso hasta muy tarde para no dormirme humillado, porque mi garganta no da más y porque no quiero necesitarte más de lo permitido. Mis ojos se cierran solos, es una señal tan mala como la metafora que se perdió por estas últimas lineas... porque precisamente no se cierran de sueño.

No hablo nunca de mi vida, la suelo contar con metaforas y volás literarias para atenuer un poco el sin sentido de todo esto. Borré mi flickr, mi fotolog y mi last.fm; edité el template de este blog y desaparecí casi por completo con la pseudo personalidad (en realidad con el material publicado por mi que proviene desde hace algunos meses), no es para olvidarme del mundo ni para ignorarlo, sólo fue que un acto compulsivo me ganó temporalmente (aquí tengo hartas ideas escritas que ahora solo serían ilusiones... uhm un tanto amargas). Ahora me quedo con esto y con lo que se me viene a la cabeza. Estaba viendo que tengo visitas diarias igual, pero no comentarios, no cacho porqué, quizás con esta entrada pueda compartir palabras, me daría gusto.

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Now playing: The Mars Volta - Drunkship Of Lanterns
via FoxyTunes

3 comentarios:

  1. Miguel, ven a verme, bueno, no a mi precisamente, pero hago alfajores artesanales y Duao nos espera, ven, que las cosas comienzan a doler.

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  2. Si que eres compulsivo Miguel!
    yo por estos días dije mucho tu nombre... los viejos tiempos
    me unían a ti

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  3. Creo que tengo ganas de compartir palabras contigo , si justo ahora...

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