26 junio 2008

Día cero

Me se casi de memoria las cosas que tengo que decir por no hacer algo. Me se casi de memoria lo que tengo que hacer cuando quiero remediar algo. No me canso de saber como la garganta le dice a mis emociones que se están equivocando, me sé de memoria la forma en que me ahorcan las palabras. Así y todo no sé que me pasa, me estoy olvidando del lugar donde estoy, todo me está irritando, me di cuenta que las categorías de este blog no son nada más que razones para no vivir, que en cantidad van por sobre las otras pseudo publicaciones que tengo. No sé como hace todo esto para que me afecte casi de manera física. Me duelen mucho los ojos, me duele la garganta, me duele el pecho y me duele todo esto por ser la sensacion inversa a todo lo que siento, que es a mi modo, pero que a ti no te sirve. Me da vergüenza todo lo que me pasa y hablar de ello, y pedirte perdón no ha sido la solución de esto....

Este día es igual a cualquiera del invierno pasado, estan los mismos ramos, la misma situación, pero como por forma natural de las cosas, estas se van amargando un poco más. Somos el objetivo, el pensamiento y quienes actuamos, así y todo no puedo hacer nada. Esto es igual que cualquier día de invierno. Ojala lleguen todos los inviernos luego, para que esto pare de una vez por todas. De nada sirve que leas todo esto, de nada sirve que pase todo esto, no es lo que quiero para nosotros dos, no es lo que quiero en esta vida...

1 comentario:

  1. Miguel:

    “…Qué voy a hacer,
    qué voy a hacer,
    mi acuario pierde agua…”

    Niño devorador de veredas y aganachador de los asientos de la micro desde el tercer asiento hacia atrás. No sé donde estás, yo no quise asustarte y no quiero confundir tu silencio ni fundirlo en vacíos llenos de cualquier cosa menos de lo que espiras, yo… solo querría saber si vas a venir, no necesariamente hoy, ni mañana, solo dime y me verás esperando, porque Duao no se mueve y aunque guarde trocitos de él para ti, te escondes y la verdad es que me da frío salir a buscarte.
    Por eso Miguel, si es que lees esto..

    “..Cuando regresé todo quemaba.
    No está mal sumergirme otra vez,
    ni temer que el rio sangre y calme.
    Sé bucear en silencio…”

    Viste el cielo el sábado 28 de junio? A eso de las 6… ROJO.

    Lo miré entre ramas sin hojas, entre brazos de astillas alzándose

    “…debe ser invisible el sol.
    el que derrama su calor.
    Debe ser invisible el sol
    El que da luz cuando el día murió…”

    Y me congelo, el frío se incrusta bajo las uñas y por más que intento mantenerlas cortas, encuentra espacio…me roba espacio, y siempre está si me quiebro en pedazos.
    (Mis manos pequeñas…) Vamos!!!! que en serio aún tengo fuerzas y puedo entrar por una ventana y correr si siento que puedo robar un abrazo! Vamos, vivamos el eterno resplandor de la mente sin recuerdos!


    Miguel

    “… yo te vi avanzar
    y tu crees que no,
    ya te vi avanzar en círculos.
    Solo logras marear…”

    T-e q-u-i-e-r-o.

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