21 junio 2009

Huracán

Con tu frialdad me quedé en el vacío, un poco perdido (más de lo habitual), primero me comió el frío, luego la noche, finalmente el amanecer. Me dejaste tan pequeño, que me llevó el viento, y no hiciste nada porque pasara lo contrario.
Ahora, desaparecí.

Hoy me pasee por un mundo con colores distintos, a lo lejos veía nubes, al parecer estaban como todas las que había visto en mi vida, pero al avanzar me di cuenta que estaban más próximas al piso que lo normal. Iba en un auto. Al llegar, vi las nubes desde arriba con solo mirar por la ventana. Me sentí sin oxigeno, ahogado entre las nubes bajas y el paisaje con tonos amarillos. Le pedí a quien manejaba (mi papá) que nos devolvieramos, que no me gustaba estar acá. Empecé a llorar involuntariamente (como casi siempre, creo), me bajé del auto y empecé a correr en dirección contraria, quería volver. Corrí cuatro cuadras, ahí las nubes aun no comenzaban, los tonos amarillos del lugar parecían ser normales...

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