24 agosto 2009

Perpetuo

No sé si ha estado bien todo lo que hemos aprendido. De algún modo aprendimos a leer a contar. Luego, por instinto a pedir lo que necesitabamos, dándonos cuenta o no de que satisfacemos ciertos patrones sociales que modelan a la época. Terminamos por entrar a un sistema de comportamiento condicionado. Mirando siempre hacia una dirección y absorbiendo conocimiento sin dejar fluir el pensamiento pareció ser la formula correcta para algunos y muy estéril para otros. De pronto nuestro comportamiento postmoderno y el control social se vio reflejado en los deseos y sueños de cosas materiales, de cosas inutiles y se volvió demasiado tarde para despojarnos de ciertos comportamientos de consumo adquiridos en los año noventa.

Juzgar ciertos patrones de nuestras vidas es imposible, pero de pronto me pregunto donde están las respuestas existenciales que se hacen los adolescentes, los que terminan esa época y los que tienen, que de algún modo, darse cuenta que hay otra etapa por delante, y otras cosas maravillosas por hacer, por luchar y por creer. Precisamente en la tele no. Tampoco sé si la gracia es descubrirla uno y si saliste de esa bien y si no que te coman los leones. Hay pensamientos básicos, que llegan de forma tan clara como cotidiana, en cualquier momento, con cualquier canción o tipo de silencio, donde todos los pensamientos caen rendidos a mirarse su ombligo ocupados por la duda. ¿Qué hacer?. Los deseos trabajan por su parte, los pensamientos y la moral pelean y el cuerpo no hace nada más que seguir el curso de rutina en la que se vió desde que se metió a la ducha o salió de las sábanas.

Estos ultimos cuatro meses he entrado en el aprendizaje de despojarme de todos mis pensamientos por un instante, como practica. De aventurarme en un estado de conciencia nuevo, invisible y quizás inutil para muchos. dos veces a la semana me atrevo a olvidar todo lo que soy, para centrarme en mi respiración y posturas que conectan al cuerpo con mi mente.

Las preguntas siguen... pasan y a veces no puedo responderlas. Sí es o no una clave para permanecer en este mundo el responderlas, es un tema complejo. A veces se olvidan, a veces siguen ahi y despiertan con el orgullo o con algunos errores. Lo cierto es que de pronto tienes el control total, te atreves a ir por cierta ruta y ahi empiezas el viaje, el orgullo, los miedos y la esperanza comienzan a ver el terreno, el viento y la luna, se encargan de todo lo demás.

Las preguntas seguirán y en pocos lugares se encuentran las respuestas, lo cierto es que este modelo social poco ayuda a encontrar respuestas. La felicidad, se ha instaurado como un bien de consumo y un objeto imposible para otros. Y cada vez es más común en las personas, que crecen o ya se han vuelto cobardes, la respuesta "Es que no queda otra".

1 comentario:

  1. buta, ya te dije, siempre me robai ideas xD
    pero me agrada y concuerdo con tu mentalidac televisiva (summer loser boy, y canal magdalena xd) ahhh te quiero, y quiero que estis bien no más, ven a verme luego :*

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