23 agosto 2009

ruido mental

Puedo estar en una micro sin saber el lugar en particular donde me voy a bajar. Guiado, inconscientemente, solamente por el asiento a la ventana que apunta hacia un espacio determinado del cielo, del mar o de los cerros de Valpo. De pronto, entre los detalles, percibo del exterior que hay cosas que no son dañinas.

Pero de pronto entre viaje y viaje, con los audífonos, la música y los pasajes de tantas calles, comienzo a perturbarme por mi respiración, y pienso si es que todo anda en orden, como si ese proceso automático fuese a fallar, como si el aire me estuviera faltando y de la mano mi garganta siente que vienen nudos y no pasará más aire hacia los pulmones, que cualquier elemento que pase por ahí va ahogarme. Y de pronto una función regulada pareciera tomar el control, por unos segundos, de mi sistema respiratorio, dejando atrás al mar, a las nubes y al arrebol de algún eventual atardecer.

Todo desaparece y mi perseguida conciencia se vuelve a perder entre las luces que van saliendo de fondo por allá en las salinas.

Pero de pronto, entre mirar hacia el suelo y volver a centrar la atención en algo.. mis dientes se sienten incómodos, me cuestiono si mi mandíbula está derechamente cerrada, si estoy haciendo mucha presión con la quijada o si mi lengua hace la suficiente presión con mis dientes. De pronto me duelen los dientes, como cuando despierto porque pasaron toda la noche apretados. De pronto no sé como relajar mi mandibula, y aunque en todo ese momento mi cuerpo no hace más que seguir mirando el fondo y cambiar regular de vez en cuando el volume de la música. Dentro de mi todo parece un caos de descordinación incomoda.

Y no es eso lo que determina el que tenga que bajarme de la micro o el cambiar de canción a otra más sofocante para dejar de pensar. Es que estoy tomando conciencia de una pequeña contradicción que está haciendo, de una vez por todas liberándome de todas las trancas que esta vida me ha traído.

2 comentarios:

  1. tu musica tambien camina por las calles de mas al sur, tu musica y tu Miguel que de pronto analizaste la fisiologia desde una melodia. A mi tb me ha pasado, me he sentido algo tensa, apretada, estrechando quizas mi cuerpo para que sigan adentro las barreras, inconcientemente.. pero no mas. NO MAS, MIGUEL! te veo en la micro, te veo al pasar en ella mientras espero cruzar las calles o camino distraia, porque por mucho que el tiempo exista, ambos nos conocimos atemporalmente.

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