24 febrero 2010

Volver a empezar

A ver si ahora me quito todas las expectativas, alineo mis percepciones y me quito la desconfianza. A ver si ahora puedo volver a empezar.

Hay demasiados problemas y factores que hacen parecer todo muy agresivo. Hay muchos momentos pasados típicos, cotidianos y comunes que viví, de fácil invocación. Ahora los veo lejanos, atípicos y un poco complejos. En parte quiero volver a ellos y no volverme un teórico de la admiración, de que las energías pueden canalizarse de cierta forma o especializarme en disciplinas extrañas, ajenas y extranjeras.

Tengo rutinas sencillas y muy personales y creo que quiero conservarlas. Pero también un horario programado donde las personas próximas a mi tienen costumbres de oficina y de descansos de sentarse en una silla de playa y no en la arena.

No voy a dejar de sentarme en una plaza, de mirar atardeceres en una roca, de cocinar y sentarme en la punta del patio para mirar valparaíso. No voy a dejar de dibujar los retratos que se me vengan a la cabeza, las palabras y cartas anónimas que en algún momento me sacaron los silencios más agradables. No voy a dejar de usar mi banano, ni dejar de soñar que vuelo por los tejados. No voy a dejar a mis amigos, ni mis ganas por viajar, ni las ganas de salirme de aquí. No voy a dejar tampoco mis contradicciones.

No quiero dejar de amar, tampoco de ver películas y de escuchar mil veces las canciones que no se pueden compartir con nadie. No quiero dejar de llorar. Ni de reir.

No voy a comprender nunca la mediocridad humana por alimentarse del resto de forma insustentable. No voy a aceptar tampoco que todo parezca correcto en la medida que cualquiera lo prefiera.

No voy a dejar tampoco mis contradicciones.

No, no, no, no... muchas negaciones.
Está amaneciendo más temprano y oscureciendo antes.

Seguiré descubriendo, esperando, buscando e intentaré seguir comprendiendo. Seguiré con mi cuadernito pequeño y de vez en cuando. Cuando menos lo piense, volveré a detenerme para ver cómo se mueven las nubes, cómo nos observan las gaviotas. Cuando más lo necesite, tal vez, alguien me sonreirá en la calle. Porque bostezo fuerte, porque le hago cariño a los perros callejeros o porque tengo un hipo chistoso o por alguna otra razón desconocida.

Tu partida y mis raices.
Las palabras y las determinaciones,
El tiempo y las expectativas,
lo itinerante y lo escencial,
las ganas y la espera,
la ausencia y la confusión,
la memoria, la convicción y tu llegada.

la comprensión y la d i s t a n c i a.

2 comentarios:

  1. escribiste la negacion de tus contradicciones por repetido....o fue a proposito?

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  2. escribo las contradicciones porque es una parte de lo que tengo en este presente temporal

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